¿Cirugía dental sin TAC previo? Cuándo se considera negligencia

Entiendo perfectamente la angustia que sientes al descubrir que has sido víctima de una negligencia por TAC no realizado antes de cirugía. Como abogado especializado en negligencias médicas, te aseguro que tienes derechos que pueden y deben ser protegidos. En este artículo, te guiaré paso a paso sobre cómo actuar cuando te enfrentas a las consecuencias de un procedimiento quirúrgico realizado sin los estudios radiológicos previos necesarios.

Consecuencias de la omisión de pruebas diagnósticas preoperatorias

La falta de realización de un TAC (Tomografía Axial Computarizada) previo a una intervención quirúrgica puede tener consecuencias devastadoras para el paciente. En mi trayectoria profesional he visto cómo esta negligencia médica por ausencia de estudios radiológicos ha provocado daños irreversibles que podrían haberse evitado con un simple estudio de imagen.

Las consecuencias más frecuentes incluyen:

  • Daños a estructuras anatómicas no visualizadas previamente
  • Complicaciones postoperatorias inesperadas
  • Intervenciones adicionales para corregir errores
  • Secuelas permanentes que afectan la calidad de vida
  • Sufrimiento físico y psicológico innecesario

En el caso de cirugías maxilofaciales o implantes dentales, la ausencia de TAC preoperatorio puede provocar lesiones en nervios importantes, perforaciones de senos maxilares o incluso colocación incorrecta de implantes. Como me comentaba Ana, una paciente de 52 años: «Si mi cirujano hubiera realizado un TAC antes de colocarme los implantes, habría visto que no tenía suficiente hueso y me habría ahorrado tres años de dolor y cinco intervenciones adicionales».

Marco legal de la negligencia por falta de pruebas diagnósticas preoperatorias

La omisión de TAC previo a cirugía constituye una clara vulneración de la lex artis ad hoc, es decir, del conjunto de prácticas médicas aceptadas como adecuadas para tratar un caso en particular. La Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente establece el derecho a recibir una atención técnicamente correcta, lo que implica la realización de todas las pruebas diagnósticas necesarias antes de cualquier intervención.

El artículo 1902 del Código Civil establece que «el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado». En este contexto, la negligencia por no realizar TAC preoperatorio constituye una omisión culposa que genera responsabilidad civil.

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Elementos necesarios para demostrar la negligencia

Para que prospere una reclamación por negligencia ante la falta de TAC previo a intervención quirúrgica, debemos demostrar cuatro elementos fundamentales:

  1. Deber de cuidado: El profesional tenía la obligación de realizar un TAC según los protocolos médicos establecidos
  2. Incumplimiento: Se omitió la realización de dicha prueba diagnóstica
  3. Daño: El paciente sufrió lesiones o complicaciones
  4. Nexo causal: Las complicaciones fueron consecuencia directa de no haber realizado el TAC

En mi experiencia, documentar adecuadamente el historial médico completo y obtener un informe pericial que confirme que el TAC era imprescindible según los protocolos médicos vigentes resulta determinante para el éxito de la reclamación.

Pasos para reclamar por la ausencia de estudio radiológico preoperatorio

Si has sido víctima de una negligencia por falta de TAC preoperatorio, es fundamental que sigas estos pasos para proteger tus derechos:

Documentación inicial imprescindible

Lo primero que debes hacer es recopilar toda la documentación médica relacionada con tu caso. Aquí viene lo que las clínicas no te cuentan: tienes derecho a solicitar una copia completa de tu historial clínico, incluyendo:

  • Historia clínica completa
  • Consentimiento informado firmado
  • Informes preoperatorios
  • Informe quirúrgico
  • Pruebas diagnósticas realizadas (y las que deberían haberse realizado)
  • Informes de seguimiento postoperatorio

La clave está en actuar rápido: según el artículo 23 de la Ley 41/2002, el centro sanitario tiene la obligación de facilitarte estos documentos en un plazo máximo de 30 días.

Valoración pericial especializada

El siguiente paso crucial es obtener un informe pericial que determine si la omisión del TAC previo a la cirugía constituyó una negligencia según los protocolos médicos vigentes. Este documento debe establecer:

  • Necesidad del TAC según los estándares médicos
  • Información que habría aportado dicha prueba
  • Cómo esta información habría modificado el abordaje quirúrgico
  • Relación entre la omisión y los daños sufridos

Considero fundamental contar con un perito especializado en la materia específica de tu intervención, ya que su credibilidad ante el tribunal será determinante.

Plazos para reclamar por negligencia en estudios preoperatorios

¿Quieres saber qué hacer exactamente respecto a los plazos? La acción para reclamar por los daños derivados de una negligencia por ausencia de TAC preoperatorio está sujeta a un plazo de prescripción de un año según el artículo 1968 del Código Civil, contado desde que el afectado conoció las secuelas definitivas.

Es importante destacar que este plazo puede interrumpirse mediante:

  • Reclamación extrajudicial documentada (burofax)
  • Inicio de diligencias penales
  • Reconocimiento de la deuda por parte del responsable

Te cuento lo que realmente funciona: en casos de negligencia por falta de estudios radiológicos previos, es recomendable iniciar la reclamación lo antes posible, idealmente dentro de los primeros seis meses desde que se detectan las complicaciones, para facilitar la obtención de pruebas y evitar problemas de prescripción.

Indemnizaciones por negligencia ante la falta de TAC preoperatorio

Las compensaciones económicas por negligencia al no realizar TAC antes de cirugía varían considerablemente según las circunstancias específicas del caso, pero suelen contemplar:

  • Daño emergente: Gastos médicos adicionales para corregir las complicaciones
  • Lucro cesante: Pérdidas económicas por incapacidad laboral
  • Daño moral: Sufrimiento físico y psicológico
  • Secuelas permanentes: Valoradas según baremos de incapacidad

En mi experiencia profesional, las indemnizaciones por este tipo de negligencias pueden oscilar entre los 15.000€ para casos leves hasta superar los 100.000€ en situaciones con secuelas graves o permanentes.

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Preguntas frecuentes sobre negligencias por falta de TAC preoperatorio

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar por un TAC no realizado antes de cirugía?

Dispones de un año desde que se estabilizan las secuelas o desde que tienes conocimiento de que la falta de TAC fue la causa de tus complicaciones. Sin embargo, es recomendable iniciar acciones lo antes posible para preservar pruebas. El plazo puede interrumpirse mediante reclamación extrajudicial fehaciente.

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¿Qué pruebas necesito para demostrar la negligencia por no realizar un TAC preoperatorio?

Las pruebas fundamentales incluyen: historia clínica completa, consentimiento informado (que probablemente no mencione los riesgos específicos que habría revelado el TAC), protocolos médicos que establezcan la necesidad de TAC en tu tipo de intervención, y un informe pericial especializado que confirme la mala praxis. Los testimonios de otros profesionales que te hayan tratado posteriormente también pueden ser determinantes.

¿Puede la clínica alegar que el TAC no era necesario?

Es una defensa habitual, pero contestable mediante informes periciales que demuestren que, según los protocolos y la lex artis, el TAC era imprescindible para tu caso específico. La clave está en probar que cualquier profesional diligente, en las mismas circunstancias, habría ordenado dicha prueba diagnóstica antes de proceder con la intervención.

Conclusión

Enfrentarse a las consecuencias de una negligencia por TAC no realizado antes de cirugía puede resultar abrumador, pero es importante que sepas que no estás solo en este proceso. Con la documentación adecuada, asesoramiento especializado y actuando dentro de los plazos establecidos, puedes obtener la compensación que mereces por los daños sufridos.

Como abogado especializado en negligencias médicas, te ofrezco mi experiencia para evaluar tu caso particular y diseñar la estrategia más efectiva para defender tus derechos. No permitas que una negligencia médica quede sin respuesta. Estamos aquí para ayudarte desde el primer momento.

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Pablo Ródenas

Abogado ejerciente del ICAM con más de 15 años de experiencia. Colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, colegiado número de colegiado 128.064. Especializado en penal, familia e inmobiliario Actual Director del bufete Ródenas Abogados y Asociados S.L.U. Licenciado en Derecho por la Universidad Instituto de Estudios Bursátiles (I.E.B.) con Máster de Acceso a la Abogacía.

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